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miércoles, 14 de febrero de 2018

COMENTARIOS

Esta es la lista con los comentarios que he realizado en los blogs de otros compañeros:

En el de Pablo.
En el de Emma y este.
En el de Paula y este.

martes, 13 de febrero de 2018

DIARIO SESIÓN 5

DEBATE

A estas alturas la verdad es que queda poco que debatir y reflexionar. Para ser sincero, después de eta sesión no ha cambiado mi punto de vista en ninguno de los temas que hemos tratados porque principalmente coincidían con el punto de vista de las profesoras (ellas avaladas por su experiencia docente y yo por meras opiniones personales y mi experiencia como alumno).
Las principales ideas del debate se resumen en una sola todo es bueno en su justa medida y dependiendo de su uso (con esto me refiero al uso de las tecnologías en el aula y los deberes).
Las TIC están muy bien, se les puede sacar muchos beneficios y ventajas, pero no todo se reduce a ellas y tal y como comentábamos en una de las anteriores entradas de nada sirven si lo que se acaba haciendo es lo mismo que con métodos analógicos tradicionales.
Los deberes, lo mismo, están bien pero sin pasarse. De nada vale mandar listas de ejercicios como hacía mi profesor de matemáticas (y cada ejercicio tenía hasta p o q apartados) porque los alumnos o no los hacen al ver que son tantos (como hacía yo y así me iba) o para quien los haga les hubiese bastado con hacer un par para consolidar lo aprendido en clases.
Finalmente, con el uso del español en clases, sé que tienen razón, que se debe emplear en la mayor parte de la clase (o incluso en su totalidad). Pero sé que si me dedico a la enseñanza es algo que me costará hacer con los grupos de niveles más bajos. Bajo mi propia experiencia (di clases de apoyo un semestre a alumnos de la Universidad de Bangor de español) en los cursos altos bien hablaba siempre español y me entendía la mayoría (me daba cuenta que había algunos que no lo hacían, pero desde mi inexperiencia no sabía que hacer y simplemente pasé de ellos, así no me volvieron a mis clases) y con los cursos de primero me resultaba imposible, no sabía hasta dónde podía llegar, que podía decirles, sobre qué podíamos hablar... para que me entendiesen así que al final me pasaba al inglés. Pero bueno, conozco el pecado y tengo propósito de enmienda así que solo queda aprender a base de práctica como dar una clase de lengua extranjera en el idioma cuando el nivel del alumnado es bajo, pero por si las moscas, me gustaría que me pusiesen a dar clases en los cursos altos.

lunes, 12 de febrero de 2018

DIARIO SESIÓN 3 ANA

Reflexión sobre el artículo Is technology transforming education?

La principal idea que expone el artículo la tenía bastante clara desde que llegaron las pantallas y proyectores a las aulas. El mero hecho de utilizar una tablet, ordenador o móvil no cambia en nada la experiencia del aprendizaje si lo que se hace es lo mismo. Circula un vídeo por internet bastante ilustrativo en el que una profesora enseña la tabla de multiplicar a sus alumnos de la manera tradicional (todos repiten al unísono uno por uno uno, uno por dos...), hasta que llega el director del centro y les anuncia que van a llevar a cabo una modernización de las aulas y de la forma en la que se dan las clases. Finalmente aparece la un aula con ordenadores para cada alumno, pero la profesora y los alumnos siguen el mismo método para aprender la tabla, repitiéndola todos a la vez.

No obstante, se apoya desde todo tipo de instituciones (incluidas las familias) el uso de las tecnologías en el aula pero sin fiscalizar cómo y para qué se usa. ¿Los motivos? Obviamente esto es así por razones políticas (titulares como estos quedan muy bien y hacen una propaganda estupenda) y de prestigio social (también queda muy bien decir que mi hijo sólo usa tablets y ordenadores en clases). Porque es de ilusos pensar que hay algo innovador en rellenar huecos en un ordenador en vez de en un libro.

Otro aspecto que me pareció muy interesante y que le doy toda la razón al autor es que los profesores tienen muy poco margen de maniobra y cada vez menos. Si los alumnos tienen que aprender x conocimientos para aprobar un examen (que determina si obtienen el título o no o su futuro académico) limita mucho la capacidad innovadora de los docentes por dos motivos: el primero es que a pesar de que la ley recoge la importancia de la innovación en la docencia, del enfoque comunicativo, del modelo moderno de enseñanza-aprendizaje realiza unas pruebas estandarizadas y ofrece materiales de corte tradicional y en segundo lugar, si la meta es aprobar la reválida y no aprender, los profesores se sienten más cómodos preparando a los alumnos para estos exámenes como se ha venido haciendo hasta ahora para el selectivo que en intentar que sus alumnos aprendan cosas diferentes de diferentes maneras.

Finalmente, en una sociedad en la que los niños y niñas están sobreexpuestos a las tecnologías, ¿hasta que punto suponen estas una innovación? Se da la paradoja de que ahora, para los niños lo innovador es jugar con cartulinas y pinzas, objetos físicos, etc. Una frase que lo resume muy bien es que se puede hacer una clase innovadora con un palo puesto todo depende, tal y como dice el artículo, de cómo lo uses.

REFLEXIÓN

Me ha parecido muy útil esta sesión de cambiar ejercicios tradicionales de los libros de texto porque, precisamente da la razón al artículo que hemos leído: todo depende de como se usa el material del que se dispone. Me ha valido para aprender y aprender a pensar cómo se les puede dar la vuelta a los aburridísimos ejercicios de listening and repeat o fill in the blanks de una manera sencilla, pero efectiva.

viernes, 2 de febrero de 2018

DIARIO SESIÓN 2 ANA

Empezamos la sesión con un pequeño test que me encantó porque realmente yo soy de los alumnos que empiezan a hacer las cosas sin leer por lo que este tipo de actividades son muy útiles para "engañar" a los alumnos y hacerles entender la importancia que tiene leer todo con detenimiento para entender y saber que hay que hacer.
El otro warm up consistía en un pseudotest de personalidad y ya habíamos visto otros ejemplos con la otra profesora. Son entretenidos, distendidos y y supongo que además de warm up pueden funcionar muy bien en mitrad de una clase para conseguir que los alumnos desconecten un rato si tienen mucha carga de trabajo o si la sesión les ha resultado aburrida o pesada para afrontar de una forma más positiva el resto de la clase.
Todas las actividades me parecieron interesantes, entretenidas y si me dedico algún día a la enseñanza me gustaría ponerlas en práctica, pero me gustaría destacar la actividad del texto con palabras inventadas que me pareció sencillamente sublime porque en mi propia experiencia como alumno sí me ha pasado el quedarme bloqueado por no entender algunas palabras en un texto y además sabía que no era el único y que le sucedía a más compañeros por lo que este tipo de actividades son fantásticas para hacer ver a los alumnos que no tienen que comprender la totalidad de un texto sino simplemente ver qué es lo que se les pide y realizarlo. También me gustaron las actividades de tabú y la de los temas de conversación pero porque personalmente me encantan ese tipo de juegos. No obstante, en una clase habría que ver si los alumnos se prestan a hacer este tipo de actividades porque puede pasar que por miedo, vergüenza no salgan como uno espera (por ejemplo, en nuestra clase nadie quería salir e incluso alguna compañera tenía vergüenza de hablar en inglés en público y eso que somos todos adultos y supongo que con adolescentes sería peor todavía).
Finalmente, ver y analizar el examen de las reválidas me sirvió para constatar que en educación siempre pasa lo mismo: Se quiere mejorar, innovar..., se proponen ideas muy buenas pero siempre desde un punto de vista muy teórico, por lo que a la hora de llevarlas a la práctica siempre acaba pasando lo mismo y se vuelven a las viejas formas. Además, hay que tener en cuenta que uno de los factores que obstaculizan el cambio en la educación es el económico (el no querer pagar a profesores para realizar un examen de speaking por ejemplo) y que muchas veces se pasa por alto (la escuela no cambia por falta de voluntad del profesorado y en ocasiones no se tiene en cuenta).

martes, 23 de enero de 2018

DIARIO SESIÓN 1 ANA



Antes de comenzar con la reflexión sobre los contenidos de esta sesión, me gustaría empezar esta entrada diciendo que todas las actividades e ideas propuestas por la profesora me parecen muy útiles, eficaces y capaces de motivar a los alumnos. Llevamos desde el minuto 0 de este master escuchando que a los alumnos hay que motivarlos, que se aburren en clases, que no les apetece trabajar si no es con un fin o propósito que ellos vean alcanzable y apetecible… que los ejercicios a los que estamos acostumbrados como alumnos no son nada motivadores y que por lo tanto deberíamos cambiar la manera de dar las clases. Bien, la teoría nos la repitieron muchos profesores, pero ninguno nos dijo cómo, qué se podría hacer para conseguirlo, como mucho, en la asignatura de Innovación vimos algo, pero en realidad lo que hacíamos era crear actividades en las que los niños en vez de rellenar en un papel los huecos, lo hacían en una pantalla con el ratón y el teclado, vamos, supermotivador. Por lo tanto, celebro que de una vez por todas no hayan hecho ver varios ejemplos de actividades de este tipo para que nosotros, como futuros profesores, podamos usarlas, mejorarlas, adaptarlas…
La actividad con la que comenzamos la clase me pareció muy útil para un primer día de clase y para toma de contacto con los alumnos. En el primer día siempre nos presentamos todos los alumnos y, si la clase es grande, se hace aburrido, tedioso… oír y repetir siempre lo mismo, solo cambiando nuestro nombre. Además, estamos contando las personas que van delante nuestro para saber cuál es nuestro turno y, una vez presentados, ignoramos al resto. Con el ejercicio de la cadena conseguimos que los alumnos presten atención, porque quieren recordar la cadena y hacerlo bien y además, como profesores, que se repitan continuamente los nombres nos viene muy bien para memorizarlos como quien no quiere la cosa.
Después hablamos de conceptos que ya conocíamos como la motivación intrínseca y extrínseca o las diferencias entre ejercicio, actividad, tarea y proyecto. Creo que de las pocas cosas que nos quedaron más o menos claras desde el principio en este Máster.
También me llamó la atención que la profesora que, hablando de las lecturas obligatorias, la profesora dijese que solo valora que el alumno haya leído o no el libro. Da igual si comete o no errores, lo único que debe hacer en el examen es demostrar que lo ha leído. Muy pocos profesores de LE hacen esto (incluso profesores de otras asignaturas) con lo que estoy completamente de acuerdo. Ahora bien, si los errores son tan graves y frecuentes que dificultan la comprensión del texto, ¿qué deberíamos hacer como profesores? ¿Puede que los demás alumnos, que hayan leído el libro y se hayan esforzado por escribir bien vean como un agravio comparativo el hecho de que otros alumnos tengan demasiados errores gramaticales? Quizás, para que no ocurra esto, lo mejor sería hacer exámenes tipo test para este tipo de pruebas.
También me pareció muy importante recordar que una actividad de listening debe estar contextualizada, debe tener pasos previos de “calentamiento” y actividades posteriores. Muchos profesores llegan a clases ponen el audio y lo corrigen y muchas veces nada tiene que ver ese audio con el resto de la clase. También debo decir que en mi experiencia como alumno (y como profesor de español en el extranjero) se cometen muy a menudo los errores comunes de las actividades de comprensión. Por lo que ver la lista, saber cuáles son e intentar corregirlos para nuestras futuras clases fue completamente necesario.
En cuanto a las diferentes maneras de hacer dictados, me encantaron todas. Los dictados tradicionales son obsoletos y aburridos, típicos de la escuela francesa tradicional que ha renegado de ellos en los últimos años. Nunca había pensado (ni se me ocurriría) que, por ejemplo, si hacemos que sea un running dictation, se convertiría en una actividad tan lúdica y entretenida. Simplemente haciendo que sean ellos los que lean el dictado pro grupos y dando un premio al que primero acabe.
También me llamó la atención el hecho de que, como profesores, debemos tener siempre en cuenta estado de ánimo de la clase y abrir un poco la mano si vemos que no es el mejor para realizar las actividades que teníamos pensado (aunque también, si nos fiamos de ellos, nunca están de humor para trabajar) y que si una actividad está funcionando bien hay que dejarla seguir aunque nosotros tuviésemos programado un cambio.